Viajé en el R11 hasta la estación Cerbere en Francia y luego a pie hasta Llança, cruzando la frontera entre ambos países. La ruta en general no es complicada, pero hay dos subidas empinadas y todo el recorrido está casi sin sombra, en verano con el calor será duro.
En el camino hay muchas playas y calas acogedoras.








